sábado, 10 de octubre de 2015

La literatura fantástica de Julio Cortázar





Julio Cortázar, nació en Bruselas en agosto de 1914 pero tenía padres argentinos. Fue un escritor, traductor e intelectual, maestro del relato corto, la prosa poética pero, sobre todo, de novelas que rompen los esquemas básicos, relacionadas con el realismo mágico e incluso con el surrealismo.
No obstante, la mejor faceta del autor es la de cuentista. Cuentos perfectamente organizados y escritos, con diálogos de apreciable actualidad y una perspectiva de contemporaneidad, pero lo más sorprendente es la capacidad de atraer al lector que caracteriza al autor, con esa tendencia fantástica que le da a sus obras, con elementos inexplicables y descabellados que aparecen en ellas con el fin de enganchar al lector y de hacerlo reflexionar hasta límites inimaginables. Como ejemplos, se  pueden poner los cuentos: "La casa tomada'' y ''La noche boca arriba''. En ellos abundan las cosas irracionales. Pero, ¿hasta qué punto puede gustarle esto al lector? Una útil persuasión al receptor de la historia es dejarlo con la intriga, que la historia te haga pensar a la vez que disfrutas y te sumerges en ella, pero que al llegar al final, tus dudas se aclaren.
Cortázar, sin embargo, termina sus cuentos sin aclarar a sus lectores cuál es el elemento fantástico que les ha tenido intrigados durante toda la lectura. Por una parte, esto puede ser una manera de aumentar la curiosidad y hacer que este tipo de historias llamen la atención a los lectores; pero por otra parte, tan grande es la desilusión del final al ver que no se resuelven las dudas sobre los elementos fantásticos, que puede crear rechazo hacia los lectores.
A toda persona que se adentra en un libro le encanta ver cual es su capacidad de imaginación y cómo de acertadas han sido sus suposiciones durante la historia, pero no hay mayor fastidio que quedarte sin saberlo y sin poder deducirlo, llegando al punto de volverse loco intentando enfocar el texto desde cualquier punto de vista. Pero a las personas nos gusta tan poco pensar, que a lo mejor por eso Julio Cortázar tiene esa fama.

No hay comentarios:

Publicar un comentario