miércoles, 4 de marzo de 2015

Un país en crisis: de 1898 a 2008

¿DOS CRISIS SIMILARES? LAS CRISIS ESPAÑOLAS DE 1898 Y DE 2008


CRISIS INSTITUCIONAL
1898
2008
La crisis institucional de este período se podría resumir como una crisis de liderazgo. Una preocupante falta de capacidad de reacción por parte del gobierno frente a la situación que España estaba afrontando en aquellos tiempos. Esta falta de iniciativa pudo estar causada por el "relevo"de los políticos que impulsaron la Restauración y que, ahora, dejaban a España merced de su suerte.


Como resultado de la situación pésima situación que estamos, se está efectuando una pérdida de credibilidad generalizada en las instituciones, hasta el punto de cuestionar, en la mayoría de los casos, su utilidad. De hecho, esta desconfianza se maniesta en el traslado de fondos y depósitos que muchos españoles están almacenando en países extranjeros, como por ejemplo: Suiza.










CRISIS ECONÓMICA
1898
2008
Tras la pérdida de Cuba y Filipinas y la derrota ante Estados Unidos no quedaba imperio colonial, los mercados y las fuentes de beneficios fáciles habían desaparecido. La industrialización progresivamente se imponía y las inversiones de capital extranjero se incrementaban. Como consecuencia crecían los sectores asalariados y progresaban paulatinamente sus estructuras organizativas. Se propagaba la evidencia de una profunda crisis económica cuyas notas más destacadas fueron la inflación, la depreciación de la moneda y la reducción del comercio exterior. Esta crisis fue exclusivamente resultado de la incompatibilidad del sistema de la Restauración (1875) con las tendencias industriales y modernistas de la nación española.















A diferencia de lo que ocurrió con el Desastre del 98, está no fue una crisis originada y sufrida únicamente en España, sino que viene de las grandes potencias mundiales. Pero como suele ocurrir, los más afectados casi siempre resultan ser los más débiles o los que presentan menor capacidad de previsión. En este caso, el agravante que hizo de la crisis española algo descomunal no fue otro que el ladrillo. Un boom descontrolado de la construcción que favoreció enormemente la especulación y que acabó resultando insostenible, dejando a un país entero a merced de las decisiones de la UE. Tanto es así, que ahora el rescate no ya de la banca sino de las finanzas públicas se vive "como una humillación" en una España que creía haber puesto fin a su diferencia secular con Europa.
















   

CRISIS POLÍTICA
1898
2008
España se encontraba inmersa en una profunda crisis política, donde la Restauración empezaba a contemplarse como un sistema incapaz de devolver a España sus épocas de prosperidad. En un intento de sacar al país de tal situación, surgieron movimientos coincidentes en la conveniencia de procurar un rearme moral del país mediante la crítica del sistema político vigente, de sus prácticas caciquiles y de las estructuras socioeconómicas en las que se sustentaba (incluso cuestionando la propia institución monárquica y el problema religioso). Más tarde, el proyecto político de Maura propuso una limitada descentralización y el establecimiento de unas elecciones sinceras buscando contar con el apoyo de la burguesía urbana y promoviendo la movilización de la masa "neutra" del país.
















La crisis económica ha desencadenado a su vez una crisis en la que la corrupción juega un papel 

fundamental. Los ciudadanos no consideran 
capaces a los políticos de resolver sus problemas, 
sino que para ellos son un problema añadido. Es 
esta desafección hacia la política el único punto 
de comparación con el 98, pues este rechazo que 
provoca la actividad política en general, y que es 
fuente de multitudinarias protestas, era algo 
totalmente desconocido por aquel entonces. 
Todo ello suscita inevitablemente la cuestión de 
la deslegitimación del sistema democrático tal y 
como está concebido, y abre las puertas a la 
aparición de discursos populistas tanto en la 
derecha, como en la izquierda.







CRISIS SOCIAL

La crisis del 98 con frecuencia se ha presentado como una catástrofe nacional, identificando los errores de los gobernantes españoles con el fracaso histórico de un pueblo (sin embargo, cuando esta crisis se produce, la realidad histórica nos muestra a una nación activa en la defensa de sus intereses). Tanto es así, que se extendía cada vez más la opinión de que era necesaria la búsqueda de un nuevo sistema político que, a través de una reforma constitucional, posibilitase la participación de las fuerzas políticas, sociales y económicas que habían quedado excluidas del sistema de la Restauración y que diera cabida a la autonomía local y regional suscitadas por el catalanismo y los demás movimientos  contrarios (regeneracionistas, republicanos, socialistas, nacionalistas y movimiento obrero).



















¿España deprimida? ¿desmoralizada? La crisis 
está generando estrés en los individuos (por 
pérdida de empleo, incertidumbre, reducción de 
salarios, subidas de impuestos y carestía de la 
vida, etcétera). Y este estrés ha degenerado en 
desmoralización, individual y colectiva, cuando 
no depresión. Cuando se somete a la persona (y a 
la sociedad, en cierto modo, también) a un 
estado de estrés mantenido, este se convierte en 
algo superior a lo que el organismo puede
reducir con sus recursos naturales. Cuando 
controlamos la situación, la sensación de 
amenaza desaparece. Pero, cuando es de 
descontrol, se recrudece. Eso pasa ahora también 
en la sociedad. Tenemos una sensación de 
vulnerabilidad constante, de que las cosas no 
están bajo nuestro control, y eso nos sitúa en un 
estado de alerta que acaba provocando ansiedad 
y angustia en los individuos.
CRISIS TERRITORIAL
1898
2008
El Regeneracionismo fue esencialmente 
impulsado por la pérdida de Cuba en la guerra frente a Estados Unidos, y la posterior pérdida 

de Filipinas. Una consiguiente crisis territorial 
que supuso un descenso considerable de los 
ingresos con los que el país trataba de mantener 
una relativa estabilidad. Además de dichas 
evidencias, en el interior de España se produjo 
una movilización hacia las zonas urbanas de las 
ciudades, disminuyendo por tanto la mano de 
obra agraria que suponía el principal motor de la 
economía española.

En lo que a este periodo respecta, la crisis no 
tiene tanto que ver con las fronteras, sino con la 
verdadera influencia que los países extranjeros 
ejercen sobre España. Los ciudadanos sienten 
que las grandes decisiones se toman desde fuera, 
y no precisamente aportan soluciones. La crisis 
de liderazgo en España se enmarca en una crisis 
de liderazgo en Europa. Y esta, a su vez, en la 
pérdida de cohesión y peso de Occidente ante el 
ascenso de otras potencias, como China. La 
pérdida de peso de España en el mundo acentúa 
el abatimiento.
OTROS ASPECTOS QUE INTERESE DESTACAR
1898
2008
Especialmente el Regeneracionismo denunció el desajuste existente entre la Constitución formal y la realidad del país, entre la España real y la España oficial.
El Regeneracionismo y la generación del 98 fueron aglutinantes de las diversas tendencias anteriormente mencionadas.




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